Mira, hace poco me solicitaron ir a supervisar una obra de un edificio de varios pisos.
Entre las cosas que observé, me gustaría compartir un par de cosas que detecte.
Los procesos de construcción no son tan lineales como podrían parecer. No se trata simplemente de cimentación, muros, losas, albañilería, etc. Hay procesos que se superponen con otros.
Ciertas actividades deben completarse antes que otras.
En esta obra, el problema principal era la falta de un plan de trabajo claro.
Como resultado, los albañiles estaban realizando las actividades que no correspondían al proceso.
Por ejemplo.
Uno de estos errores fue que estaban enjarrando un departamento, pero cuando subí al nivel superior, me di cuenta de que no se habían colocado los hormigones (también conocidos como “entortados” en otras partes).
Los hormigones son una mezcla que introduce mucha humedad en la losa, que lógicamente bajaría por el techo de la planta inferior que se acababa de enjarrar. Esto los aflojara o incluso los hará que se caigan.
Otro problema en este departamento era la falta de entrega por parte del fontanero y el electricista.
Con una inspección sencilla, descubrí que no se habían instalado los ductos del aire acondicionado y ya estaba emjarrado.
Si bien estos problemas se pueden corregir, tienen un costo tanto económico como de tiempo.
Durante esta supervisión, identificamos seis puntos que requerían corrección.
Al detectarlo a tiempo estos errores pasaron en 1 departamento no en 14 asi que la supervisión se pago sola.
Por lo tanto, es crucial tener un profesional en obra.
Es mas rentable pagar una consulta a tiempo que pagar para corregir errores.
Si necesitas una consulta técnica para aclarar dudas sobre tu proyecto de construcción, o presupuesto, haz clic aquí.
Si eres de Guadalajara o sus alrededores, puedes solicitar una supervisión de obra como esta haciendo clic aquí.
Saludos,
ArqEochoa.
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