Mira, parte de mi trabajo ha sido hacer remodelaciones, y hay algo que suele pasar en la mayoría de estos proyectos.
Te voy a contar sobre un proyecto que hice hace unos años. El cliente tenía una casa hermosa a pie de lago de Chapala, un diseño de marco en A que se sobreponían de un arquitecto Brutalista muy famoso en los 70 y 80.
El problema era que la casa era herencia, y los costos de mantenimiento los estaban consumiendo. Así que la idea era remodelar unos detalles para rentarla como hospedaje temporal.
Lo que me pidió fue comenzar con los baños, porque si se veían muy viejos, con azulejos de pasta de un color muy chillante. Le propuse algo más aventado.
Y aquí entra el efecto remodelación: una vez que comienzas con una mejora, esta hace que las partes viejas de la casa que no estaban previstas se vean viejas y quieran remodelarlas.
Así fue como este proyecto tuvo cinco etapas. Comenzamos con los baños, luego fue la cocina, la terraza, la alberca, el quiosco, los muebles de recámaras.
Es como una adicción: comienzas algo contenido y no puedes parar hasta que la casa queda al 100.
Así que ten cuidado cuando quieras hacer una pequeña remodelación. Si tu arquitecto es bueno, verás ese diseño y vas a querer más.
Si tienes alguna duda o quieres alguna asesoría sobre tu remodelación o construcción, solicita una consultoría técnica conmigo.
Hasta aquí por hoy.
Saludos,
ArqEochoa.
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