Mira, te voy a contar una historia que me inspiró para una de las filosofías de Trignum Arquitectura.
Soy un gran admirador de Steve Jobs, de su visión, aunque no tanto de su personalidad.
Como todos sabemos, Steve Jobs fue despedido de su propia empresa.
Sin embargo, en estos años, trabajo en una pequeña empresa que tal vez conozcas llamada Pixar.
Esta es una historia fascinante que te contaré en otro correo.
Después, fundó otra empresa llamada Next, que a mi parecer fue pura cortina de humo.
Apple estaba a punto de quebrar, y el nuevo CEO no logró levantar la empresa, así que llamaron a Jobs de vuelta como medida desesperada.
Lo primero que hizo Jobs al regresar fue cancelar todos los proyectos que había, unos 40 o 50, para enfocarse únicamente en cuatro productos: dos para el usuario común iMac y el iBook y dos para el usuario profesional PowerMac y PowerBook.
Esta decisión fue clave para rescatar a Apple y devolverla al camino del éxito que hasta hoy sigue recorriendo.
Muchas veces queremos abarcar mucho, hacer todos los proyectos que nos llegan y trabajar en todo lo que cae.
Pero esto es un error grave, porque el abarcar mucho no permite la excelencia.
Es mucho mejor trabajar en tres o cuatro proyectos que nos apasionen y que podamos darle seguimiento, en lugar de siete u ocho que no nos dejen respirar.
Por cada proyecto que dices que sí hoy, es un proyecto que dices que no en un futuro.
Es por esto que en Trignum decidí tomar pocos proyectos a la vez, para trabajar de la mejor manera posible en cada uno de ellos.
Si tienes algo en mente para colaborar (una casa, una idea o una conversación), escríbeme.
Hasta aquí por hoy.
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