
Trabajé durante muchos años en fraccionamientos, y fue una etapa divertida, sobre todo por lo que aprendí.
Fue como un intensivo diario de resolución de problemas.
Si fueras doctor, sería como trabajar cinco años en urgencias: ves y aprendes mucho.
Sin embargo, este tipo de construcción es muy diferente al que hago hoy en día.
La producción de vivienda en serie es más parecido a una fábrica con un proceso de mejora continua.
Haces diez casas, las entregas, tomas nota de lo que sale mal y lo corriges para las otras diez.
Cada vez que sale un detalle repetido, es una oportunidad de mejora.
Si haces cuatrocientas viviendas, los errores de esas diez viviendas se reparten en cuatrocientas y son mínimos.
Pero si no corriges este error, multiplicado por cuatrocientas, puede ser mucho dinero.
En la vivienda artesanal, no pasa esto.
No tenemos diez casas de experimento para evitar problemas.
Por eso debemos estar muy atentos al proceso y evitar los errores.
La diferencia entre supervisar vivienda en serie y vivienda artesanal es que una corrige y la otra previene.
Una funciona como una fábrica de viviendas, y la otra es un taller de viviendas.
Para mí, esta etapa fue muy interesante, pero me quedo con la vivienda artesanal porque ahí vive la verdadera arquitectura.
- Si tienes un proyecto y no estás convencido de que sea el ideal,
- Si tienes un presupuesto de obra y no sabes si te están cobrando lo justo,
- Si están construyendo y no estás seguro de que lo estén haciendo bien,
- toma una consulta técnica conmigo y sal de dudas.
Saludos,
ArqEochoa.
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Evita errores que pueden costarte mucho dinero.
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