Hace unos meses, me contactó una persona para pedir asesoría.
Tenía una propiedad en una excelente zona de Guadalajara y quería vender un terreno de 550 m2.
Me pidió consejo sobre cómo proceder.
Investigué los planes parciales de la zona y descubrí que el predio era compatible con el uso de suelo H4H, lo que significa que se podían construir pequeñas casas de 5 metros de frente.
Esto es atractivo para los inversionistas, y es mucho más sencillo vender terrenos pequeños que vender todo el predio.
Por lo tanto, le propuse que subdividiera el terreno y lo vendiera en lotes más pequeños.
El primer trámite que se realiza es el dictamen de usos de suelo, y me sorprendió descubrir que en esa zona se permitía la construcción de vivienda vertical.
De 4 o 5 casitas, el proyecto se transformó en 11 o 12 departamentos y 4 o 5 locales comerciales.
Esto convirtió el proyecto en algo mucho más interesante, pero para obtener ese uso de suelo, se requería un terreno mínimo de 320 m2.
Así que dividimos el predio en dos: uno con la casa actual, que decidió conservar, y el otro de 320 m2, listo para venderse.
El valor del terreno aumentó considerablemente.
Esta es la diferencia entre contratar a alguien que conoce los usos de suelo y a alguien que solo realiza el trámite.
Un “coyote” habría dividido el terreno en cuatro lotes pequeños y cobrado por ello.
Sin embargo, nos preocupamos más por que ella tuviera la oportunidad de obtener más por su propiedad.
Así que ya lo sabes, si tienes un predio y no sabes qué hacer con él, llámanos y con gusto te asesoraremos.
Saludos.
ArqEochoa.
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